Los recursos estarán dirigidos a brindar asistencia alimentaria
▰ La Red Departamental de Mujeres Chocoanas recibió un aporte correspondiente a 158 millones de pesos. Los recursos corresponden a comisiones generadas por el Fondo Solidario COVID-19 anunciado por BBVA Fiduciaria hace algunos meses.
▰ La iniciativa contó con el apoyo de más de 20.000 clientes de la entidad, se desarrolló entre los meses de mayo y beneficiarán a 800 familias del departamento del Chocó.
▰ Uno de los proyectos más emblemáticos de estas mujeres es el restaurante ‘La paila de mi abuela’, ubicado en el centro de Quibdó, donde ofrecen trabajo a más de 30 mujeres en su cocina y en su servicio a la mesa.
La Red Departamental de Mujeres Chocoanas recibió un aporte correspondiente a 158 millones de pesos, producto del Fondo Solidario COVID-19 anunciado por BBVA Fiduciaria durante los primeros meses del año. A la iniciativa que buscaba para solidarse con las comunidades más vulnerables afectadas por la pandemia se vincularon más de 20.000 clientes. Los recursos beneficiarán a 800 familias del departamento del Chocó.
Los recursos donados a la Red Departamental de Mujeres Chocoanas corresponden al 100% de las comisiones que se generaron por concepto de los fondos que abrieron durante entre en los últimos meses a través del celular.
“Gracias a la iniciativa solidaria del Fondo BBVA Digital y con el apoyo y la confianza de más de 20.000 clientes, logramos donar más de 155 millones de pesos como resultado de la comisión por administración de dicho fondo entre los meses de mayo y agosto. Estos dineros fueron entregados a la Red Departamental de Mujeres Chocoanas solidarizándonos con el sustento de muchas familias de ese departamento en momentos de dificultad”, dijo Mauricio Wandurraga, gerente general de BBVA Fiduciaria.
Mujeres luchadoras
La Red Departamental de Mujeres Chocoanas trabaja en 20 municipios de este departamento y además de agrupar a más de 1.000 mujeres, también hacen parte 24 hombres que se han integrado en su formación y trabajo, que se enfoca especialmente en la lucha por la equidad de género y en la promoción y respeto de los Derechos Humanos.
“Gracias a una alianza estratégica con BBVA, hemos entregado alimentos a las familias del Chocó a través del aporte hecho por BBVA Fiduciaria de las comisiones de los fondos que de manera digital hicieron los clientes de la entidad a través del celular”, dijo Nimia Teresa Vargas, integrante de la Red Departamental de Mujeres Chocoanas.
La Red, que trabaja con agencias de cooperación internacional como Acnur y Oxfam hace parte de plataformas relacionadas con problemáticas de la mujer rural y mantiene en la región actividades que articulan con diferentes organizaciones.
Uno de los proyectos más emblemáticos de estas mujeres es el restaurante ‘La paila de mi abuela’, ubicado en el centro de Quibdó desde donde han impulsado los sabores típicos del Pacífico a la vez que ofrecen trabajo a más de 30 mujeres en su cocina y en su servicio a la mesa.
“Hace 16 años tenemos nuestro restaurante que es muy exitoso y que nos permite con sus ganancias financiar diferentes proyectos en varios municipios, por lo menos en las etapas iniciales. En esta época de pandemia estamos trabajando a domicilio, pero ha sido difícil porque las personas quieren ir y sentarse a la mesa y disfrutar mejor nuestra cocina”, dice Nimia Teresa, una mujer que ha trabajado desde diferentes iniciativas por el empoderamiento femenino en el Chocó.
Cocina solidaria
Además de ‘La paila de mi abuela’, la organización trabaja desde hace varios años en consolidar un proyecto hotelero asociado a otro restaurante que hasta marzo pasado tenía abiertas las puertas y que a raíz de la emergencia del COVID-19 ha debido cerrar y paralizar la obra.
“Venimos trabajando desde el año pasado en un segundo restaurante aquí en Quibdó y en un proyecto hotelero que hemos debido parar por las circunstancias actuales. En términos generales las cosas funcionan bien para nosotras: En Bahía Solano, en alianza con otra organización tenemos un restaurante que ofrece empleo a algunas mujeres, en Puerto Contó, Bojayá tenemos una tienda miscelánea y también aquí en Quibdó, una planta procesadora de frutos típicos en donde vendemos pulpa y deshidratados de siete frutos del Chocó y un costurero en donde estamos produciendo tapabocas y batas quirúrgicas creado por mujeres víctimas de desplazamiento”, dice esta lideresa que impulsa la organización chocoanas.